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MuNDo AsPeRGeR FeMeNiNo

Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)

12 de marzo de 2019

Muchas niñas y mujeres con Asperger/TEA no son detectadas en la fase diagnóstica.



Estudios llevados a cabo por Attwood (2000), Ehlers y Gillberg (1993) ya mostraban que muchas mujeres y niñas con síndrome de Asperger (SA) no suelen ser detectadas en la fase de diagnóstico debido a un fallo en la estadística, a pesar de que se hallen igualmente en la necesidad de un diagnóstico y de apoyo.


Puede haber cierta tendencia al enmascaramiento de sus dificultades, por eso hay que explicar, mostrar y asesorar sobre las diferencias existentes entre el género femenino y el masculino con síndrome de Asperger a todo tipo de profesionales de la educación, de la salud y a las personas con relación directa con el niño o la niña con el síndrome. Aun estando avisados e informados se les suelen pasar rasgos y dificultades de la chica que podrían plantear un verdadero problema a corto, medio o largo plazo.
   La falta de información en el ámbito científico provoca sesgos de género en la práctica profesional. Los diagnósticos en el caso de las mujeres se retrasan aún más que en el caso de los hombres incluso cuando las manifestaciones son evidentes y existe un mayor riesgo a que reciban diagnósticos erróneos o poco precisos. Las dificultades de las mujeres con TEA que no son diagnosticadas pueden ser enmascaradas o confundidas con otro tipo de trastornos como trastornos de la alimentación, depresión o ansiedad. Con información se podrá mejorar el trato, la atención e incluso el diagnóstico e intervención en las chicas. 


 "En la mayoría de lugares del mundo, las mujeres y niñas aún no tienen el mismo acceso que sus pares hombres al diagnóstico, y a los servicios y apoyos especializados. Por ello, queremos hacer más visibles a las mujeres y niñas con trastornos del espectro autista (TEA), que siguen siendo un misterio para los profesionales y para la sociedad". Ana Mª Soler Sampere.
Además, no podemos perder de vista que, tal como alerta la  la Fundación CERMI Mujeres (FCM) las niñas con discapacidad tienen mayor riesgo de sufrir diferentes tipos de violencia y denuncia la falta de visibilidad de esta realidad y la escasa credibilidad que se les da en muchas ocasiones. Reclaman que se escuche la voz de las niñas con discapacidad; que se erradique por completo la esterilización forzosa y que se impulse una adecuada educación sexual y sobre el autocuidado; apostar por una mayor formación de las familias y profesionales que tienen que cuidarlas y crear espacios para que puedan participar en las organizaciones que las representan.


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CERMI Mujeres alerta del mayor riesgo que tienen las niñas con discapacidad de sufrir violencia y denuncia su invisibilización
- Autismo en mujeres es menos visible que en hombres: https://mundoaspergerfemenino.blogspot.com.es/2018/01/autismo-en-mujeres-es-menos-visible-que.html




5 de marzo de 2019

Fuentes de consulta sobre Asperger femenino.

Bibliografía y fuentes para consulta sobre los trastornos del espectro autista, especialmente el síndrome de Asperger, en niñas, adolescentes y adultas:






- Extracto modificado y ampliado de “Perfil Asperger en mujeres y niñas” de Kim Wutkiewicz. Asociada de desarrollo en AANE, Boston y alrededores, Estados Unidos. Original en inglés en: http://www.aane.org/women-asperger-profiles/
- Sacha Sánchez-Pardíñez, Asperger femenino: http://www.mundoasperger.com/2017/03/femenino.html?m=1
- Catherine Faherty, El Síndrome de Asperger en mujeres: ¿Un conjunto de retos diferente? Artículo original en inglés en:http://www.autismtoday.com/articles/Aspergers_in_Women.htm Traducción realizada por: Ana G. Carbajal.
- MuNDo AsPeRGeR, Autismo en mujeres es menos visible que en hombres:http://www.mundoasperger.com/2017/10/autismo-en-mujeres-es-menos-visible-que.html?m=1
- Perfil Asperger en mujeres, adolescentes y niñas: http://www.mundoasperger.com/2017/11/el-perfil-asperger-en-mujeres.html?m=1
- Diferencias entre hombre y mujer en el Asperger y otros TEA: http://www.mundoasperger.com/2017/03/diferencias-hombremujer-en-los-tea-los.html?m=1
- Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez. El libro digital está disponible en:http://www.amazon.com/dp/B017IMQFYW
- Autismo (TEA) en mujeres y niñas, el gran misterio, 2 Abril 2017 por Ana Mª Soler Sampere: http://aetapi.org
- Allumelx. Autismo y otros trastornos del espectro autista en mujeres y niñas: http://allumelx.com/autismo-tea-en-mujeres-y-ninas/
- Sobre las diferencias entre hombre y mujer con síndrome de Asperger lea el artículo en el enlace:http://www.mundoasperger.com/2017/03/diferencias-hombremujer-en-los-tea-los.html

- Simone, Rudy, El Asperger en femenino. Cómo promover la independencia de mujeres diagnosticadas de síndrome de Asperger, Federació espectre autista (Asperger de Catalunya, 2013, traducción de Empowering females whith Asperger syndrome, con prólogo de Liane Holliday Willey).
- Sacha Sánchez-Pardíñez, Asperger femenino: 
http://www.mundoasperger.com/2017/03/femenino.html?m=1
- Catherine Faherty, El Síndrome de Asperger en mujeres: ¿Un conjunto de retos diferente?. Artículo original en inglés en: 
http://www.autismtoday.com/articles/Aspergers_in_Women.htm Traducción realizada por: Ana G. Carbajal.
- MuNDo AsPeRGeR, Autismo en mujeres es menos visible que en hombres: 
http://www.mundoasperger.com/2017/10/autismo-en-mujeres-es-menos-visible-que.html?m=1
- Perfil Asperger en mujeres, adolescentes y niñas: 
http://www.mundoasperger.com/2017/11/el-perfil-asperger-en-mujeres.html?m=1
- Marshall, Tania. Soy AspienGirl: Las características, rasgos y talentos únicos de las niñas y mujeres en el Espectro Autista. 2015. 

- Diferencias entre hombre y mujer en el Asperger y otros TEA: 
http://www.mundoasperger.com/2017/03/diferencias-hombremujer-en-los-tea-los.html?m=1
- Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez. El libro digital está disponible en: 
http://www.amazon.com/dp/B017IMQFYW
- Aspergirl. Tips sobre el Asperger femenino: 
http://www.mundoasperger.com/2017/07/aspergirl-el-sindrome-de-asperger-en.html?m=1

26 de febrero de 2019

Nellie Bly, la mujer que hizo público el trato inhumano que se dispensaba a las pacientes en los psiquiátricos del siglo XX.




En el año 1887 la reportera estadounidense Elizabeth Jane Cochran ingresó en una institución de enfermos mentales haciéndose pasar por demente. Allí experimentó las duras condiciones del psiquiátrico como cualquier otra mujer ingresada pero ella, al salir, escribió una serie de reportajes en primera persona para el 'The New York World', propiedad de Joseph Pulitzer (1), en los que denunciaba el maltrato al que sometían a los pacientes en este tipo de instituciones. Con este trabajo revolucionó el periodismo de investigación.
Elizabeth Jane Cochran
Elizabeth Jane Cochran (Cochran's Mills, Pensilvania; 5 de mayo de 1864 - Nueva York; 27 de enero de 1922) fue periodista, escritora y empresaria y se la conoce como la primera reportera de periodismo de investigación y pionera del periodismo encubierto.
   Una columna sexista en el periódico Pittsburgh Dispatch la impulsó a redactar su primera carta al editor bajo el pseudónimo de "Solitaria Huérfana". La calidad de la carta hizo que el editor invitara a Cochran  a unirse al diario como reportera bajo el seudónimo de "Nellie Bly" en honor al personaje de la canción del mismo nombre (de Stephen Foster). Escribió algunos artículos de investigación antes de ser relegada a la sección para mujeres y entonces se negó a limitarse a asuntos de moda, dinero, cocina… Se hizo corresponsal en un México convulso y corrupto y más tarde se mudó a Nueva York en busca de otras oportunidades. Abandonó el Dispatchy y solicitó empleo en el periódico sensacionalista The New York World, de Joseph Pulitzer, quien la contrató y le asignó como primer trabajo la escritura de un artículo sobre un asilo psiquiátrico para mujeres en Blackwell's Island
Elizabeth Jane Cochran se internó en el asilo sin avisar de que estaba investigando, simplemente como una interna más, exponiéndose al trato al que se sometía a las demás pacientes. Tras la experiencia escribió el reportaje titulado "Diez días en un manicomio"​ denunciando los abusos de la administración sobre los pacientes y obligó a las autoridades sanitarias a tomar medidas drásticas sobre el trato a los enfermos mentales, abriendo una investigación oficial que aumentó el presupuesto existente para mejorar la asistencia a enfermos mentales.


"El 22 de septiembre el 'World' me pidió si podía internarme en uno de los sanatorios para enfermos mentales de Nueva York con vistas a escribir una narrativa sencilla y sin barnices sobre el tratamiento de las pacientes, los métodos de la dirección, etcéteraCreía tener el valor necesario para pasar por el trago que requería tal misión (…) Debía escribir una crónica fiel a las experiencias que viviera, y una vez que estuviese dentro de las paredes del manicomio tenía que investigar y describir su funcionamiento interno. Un funcionamiento que siempre se oculta eficazmente de la opinión pública gracias a las enfermeras de cofias blancas y a los cerrojos y barrotes". Así comienza su crónica, recogida en el libro 'Diez días en el manicomio por Nellie Bly' de 2009. "Desde que entré no intenté seguir con el falso personaje de loca, sino que hablé y actué como lo hago en la vida real. Y, aunque suene extraño, cuanto más sensatamente hablaba y actuaba, más loca me consideraban todos", afirma.



Para realizar este reportaje de investigación el editor le dio una pauta: "No te pedimos que vayas allí con el propósito de hacer revelaciones sensacionalistas. Describe las cosas tal como las veas, sean buenas o malas; alaba o culpa como creas que es justo, y cuenta la verdad todo el tiempo". Vea el vídeo a continuación:
Cuando había visto y oído lo suficiente la liberaron pero su editor tuvo que interceder pues ya era considerada una simple paciente más. Ella aseguró sentirse culpable porque no pudo llevarse a alguna de aquellas desafortunadas mujeres "que vivieron y sufrieron junto a mí y que (estoy convencida) estaban tan cuerdas como yo".  
   Se hizo pasar por empleada en una fábrica de cajas, por criada de familias ricas y por loca, llegando a estar internada diez días en el manicomio de la isla de Blackwell en Nueva York. En 1889 rebajó en 8 días el récord de 80 días en dar la vuelta al mundo narrada por Julio Verne. Llegó a cubrir la convención de 1913 a favor del sufragio femenino y fue la primera corresponsal en la Primera Guerra Mundial informando desde el frente del Este. Elizabeth "Pink" Cochrane murió a los 57 años de neumonía. Está enterrada en el mismo cementerio que otra famosa periodista que fallecería en 1929: Elizabeth Bisland, quien compitió con Bly en la vuelta al mundo.


Se habla de ella como de "otra mujer olvidada en los libros de historia" y se difunde su vídeo bajo el lema "Una mujer joven fue encerrada en un hospital psiquiátrico. Cuando su verdadera identidad fue revelada los médicos quedaron en shock", sin embargo esta mujer fue mucho más e hizo mucho más. Llevó los negocios de su marido al enviudar, dio la vuelta al mundo, se infiltró en diferentes lugares y contextos para poder explicar de primera mano lo que allí sucedía, fue la primera reportera de guerra mujer y la primera persona en realizar investigaciones infiltrada. Nosotros no queremos que nadie la olvide así que les dejamos a continuación la referencia al libro que fue publicado tras aquella experiencia en el manicomio para que puedan documentarse.



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Fuentes:
- Nellie., Bly, (2009). Diez días en un manicomio : 1887 (1a. ed edición). Buck. ISBN 9788493747916. OCLC 630664850.
- «Nellie Bly, diez días de locura». Bizkaia - El Correo.com en: https://www.elcorreo.com/bizkaia/sociedad/201405/27/nellie-diez-dias-locura-20140526160142.html
- Newsner Español en: https://www.facebook.com/NewsnerEspanol/

(1) El New York World fue un periódico que se publicó en Nueva York desde 1860 hasta 1931. Desempeñó un papel importante en la historia de los periódicos y la historieta estadounidense, y su enfrentamiento con el New York Journal de William Randolph Hearst dio origen a la expresión prensa amarilla. Fue comprado por Joseph Pulitzer en 1883. El primer crucigrama publicado en la historia apareció en este periódico el 21 de diciembre de 1913.


19 de febrero de 2019

Quiere quitarle el nombre al síndrome de Asperger. ¿Y quién no?





"La madre de un autista que quiere quitarle el nombre al síndrome de Asperger", artículo de Salvador Martínez en El Español, resumido, ampliado y adaptado para MuNDo AsPeRGeR. 
Una historiadora fue a investigar a una figura alabada y se encontró con un monstruo. El padre del Asperger, Hans Asperger, participó en el exterminio de niños en la Alemania nazi. En esta entrevista Edith Sheffe nos recuerda que Asperger no es una enfermedad y otras cuatro cosas que quizás no sabes sobre el autismo.
   La psiquiatra británica Lorna Wing fue quien acuñó a principios de los años ochenta la terminología "síndrome de Asperger." Judith Gould y Lorna Wing en los años 70 llegaron a la conclusión de que existe un continuo autista y en 1981 Lorna Wing usó el término “síndrome de Asperger” por primera vez, para describir a un subgrupo de pacientes dentro del continuo autista. Empleó este término por primera vez en un artículo publicado en 1981 en la revista Psychological Medicine, editada por la prestigiosa Universidad de Cambridge. Síndrome de Asperger: un informe clínico, se titulaba el escrito. Wing prefería utilizar esos términos nuevos a los de "psicopatía autista" que usó en su día el pediatra Hans Asperger para hablar de sus pacientes. Wing se había especializado en los casos de niños con trastornos del espectro autista (TEA) similares a los que otrora estuvieron en manos de Asperger.   Puede que no hubiera en Wing intención de honrar al médico austriaco, pero el hecho es que "los diagnósticos en medicina están relacionados con descubrimientos y con gente a la que se debería honrar", dice Edith Sheffer, historiadora del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de California. "Wing nombró el síndrome de Asperger para definir su propio trabajo y lo hizo fuera de la cortesía profesional", agrega Sheffer. Ella es la autora del libro Asperger's Children: The Origins of Autism in Nazi Viena (Ed. W. W. Norton & Company, 2018) o Los niños de Asperger: los orígenes del autismo en la Viena nazi. Esta investigación describe a un Hans Asperger al que no se debería honrar. Según Sheffer, el pediatra austriaco estaría detrás de la muerte de no menos de 37 de niños. Herwig Czech, historiador e investigador de la Universidad Médica de Viena, ya desveló en Abril de 2018 que el psiquiatra más famoso del siglo XX envió niños a una clínica de eutanasia de Austria. 


Nada hacía pensar a esta historiadora nacida en Chicago que pudiera llegar a estas conclusiones sobre Asperger. En realidad, esta investigadora, especializada en la Europa contemporánea, empezó a investigar sobre el pediatra austriaco estando interesada en su perfil de hombre que había estado ayudando a sobrevivir a sus pacientes. Resultó clave en que Sheffer empezara a investigar sobre el pediatra austriaco que a su hijo Eric, cuando tenía un año y medio, fuera diagnosticado con autismo.
   "Mi trabajo como historiadora y también como madre me llevó a hacer este estudio", dice, aludiendo a su libro. "Mi hijo fue diagnosticado con autismo y leí que Hans Asperger trabajó en la Viena nazi y que tenía esa reputación de ser un héroe por haber salvado niños de ser asesinados, de ser alguien que reconocía la fuerza de los niños con autismo para salvarles y hacer ver que tenían un valor para el Estado nazi (...)Me pareció que era una historia muy interesante de contar".  Aprovechando una visita de trabajo a Viena visitó los archivos de la capital austriaca y se encontró con otra cara bien distinta de Asperger. Hans Asperger, el médico famoso por su trabajo temprano en autismo, era una pieza clave en la limpieza genocida de Hitler y sentenció a muerte a decenas de niños discapacitados en una clínica de eutanasia nazi.
   Hans Asperger siempre se ha considerado que fue el primero en describir el trastorno en 1944 pero tampoco esto es cierto. Identificó un trastorno de personalidad que afectaba a algunos de los niños referidos por la clínica psiquiátrica infantil pero que estaban descritos imperfectamente por el término autismo. La descripción que realizó, basada en cuatro casos clínicos de niños que tenían dificultades para integrarse socialmente, detalló la "psicopatía autista" como fundamentalmente marcada por el aislamiento social. Resulta que hubo una mujer que habló del síndrome de Asperger (con otra denominación) unos años antes que Hans, por lo que se cree que el doctor conocía el trabajo de la pediatra Grunya Efimovna Sukhareva y se lo apropió en parte, usando las ideas y descubrimientos de ella como si fueran suyos propios 
La historiadora Edith Sheffe, autora del libro que desenmascara a Asperger.
"Desde mi primer día en los archivos, descubrí que todo lo contrario a lo que yo creía era cierto sobre Asperger, que él había estado muy implicado en el régimen nazi y en el asesinato de niños discapacitados (...) Nunca fue miembro del partido nazi y por eso se le veía como un miembro de la resistencia pero Asperger estuvo en muchas organizaciones del Estado nazi, lo que hacía de él, en realidad, alguien tan metido en el nazismo como cualquier miembro del partido, o más, porque trabajaba para el Gobierno (...) Asperger llamaba a los niños psicópatas, los calificaba de sádicos, maléficos y argumentaba que no alcanzaban ese sentido metafísico de comunidad llamaba Gemüt, algo en lo que muchos psiquiatras del nazismo se centraron", explica Sheffer. Gemüt puede traducirse con palabras como carácter o alma. En días del nacionalsocialismo, sin embargo, significaba "la capacidad fundamental de crear vínculos profundos con otras personas". En resumen, para médicos como Asperger, bien pudiera ser que un niño con autismo careciera de alma. En esta funesta lógica había menores que acababan siendo asesinados en programas de eutanasia de un Estado nazi, ofuscado con la idea de la pureza del pueblo.    La muerte era una opción como tratamiento, según los términos de Sheffer. Un ejemplo es el caso de Herta Schreiber, una niña de tres años enferma de meningitis y difteria que pasó por los cuidados de Asperger y según la investigadora murió porque la menor se había convertido en "un lastre insufrible para la madre". 


"Era demasiado duro saber que niños como mi hijo habían sido asesinados, sólo por ser cómo son. Después de mirar de cerca los casos, casos de niños que eran enviados a un centro donde los mataban, llegué a no saber si sería capaz de escribir este libro (...) Mi hijo quería que escribiera este libro. Él quiere que se hable de que el autismo es un tema problemático, que es una etiqueta demasiado amplia" dice Sheffer recodando lo que encontró en los archivos, concretamente sobre la Clínica del Spiegelgrund, en Viena, en la que se desarrolló el programa del régimen nazi de eutanasia en niños.
Autismo, una etiqueta problemática.
Sheffer no sólo ve problemático que el síndrome de Asperger siga teniendo el nombre de un pediatra que, según su investigación, fue cómplice y autor de crímenes durante el nazismo. También lo son las etiquetas parecidas que se siguen dando a los niños con este tipo de dificultades en el momento de pronunciar un diagnóstico sobre ellos.
   Por culpa de una etiqueta como la de autismo, "puedes inferir que tu hijo no siente amor, que es asocial, que no siente empatía, pero en esos casos lo que se hace, en general, es asumir cosas sobre tu hijo que pueden no ser ciertas", dice Sheffer. "Hubo un tiempo en el que yo trataba más a mi hijo como una terapeuta que como una madre. Ahí está el problema de poner etiquetas. Sí, mi hijo tenía dificultades. Pero no por ello le faltaba alma". 


Eso último es justamente lo que estaba detrás de la lógica de Asperger y sus ayudantes. La descripción que ellos hacían del autismo estaba totalmente politizada. "Asperger habló y escribió del autismo durante el periodo nazi y, básicamente, lo hizo para obtener promociones en el sistema", comenta Sheffer. "Era alguien que, desde joven, estuvo trabajando en círculos de altos cargos nazis. Y cambió, cada año, su definición de autismo para hacerla así cada vez más diseñada para encajar en los valores del nazismo", agrega. 
Después de la Segunda Guerra Mundial Asperger se olvidó de la que había sido su especialidad en los años del nazismo. Lo que hizo, junto a los miembros de su círculo, fue cambiar con éxito su imagen. "Su reputación está basada, en realidad, en entrevistas que él mismo dio en su día. Él reivindicaba haber rescatado niños y esas cosas. Mucha gente de su entorno también lo promocionó así", comenta la autora de Asperger's Children. Esa imagen de Asperger es la que ahora se desmorona.


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Fuentes:- La madre de un autista que quiere quitarle el nombre al síndrome de Asperger, artículo de Salvador Martínez en El Español2 septiembre, 2018. https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20180902/madre-autista-quiere-quitarle-nombre-sindrome-asperger/334216974_0.html
- Lorna Wing,1981. Síndrome de Asperger: un informe clínico, en Psychological Medicine, revista de la universidad de Cambridge.
- Brenda Smith Myles y Richard L. Simpson. Sindrome de Asperger - Guia para educadores y padres,  Ed. Pro-ed, Traducción de Cristina Fanlo.
- Mundo Asperger y otros mundos. Sacha Sánchez-Pardíñez, Valencia, España, 2016.
- El síndrome de Sukhareva o el síndrome de Wing, frente al síndrome de Asperger el genocida: https://www.mundoasperger.com/2018/04/el-sindrome-de-sukhareva-o-el-sindrome.html
Síndrome de Asperger. Una Guía para Padres y Profesionales; de Tony Attwood que puede descargar AQUÍ

ntermon Oxfam ha publicado una guía con tips para evitar el uso sexista del lenguaje.






La discriminación de género es una realidad que vemos reflejada muy a menudo y en actos muy cotidianos. El idioma castellano, por ejemplo, contiene formas y expresiones que mantienen al margen al género femenino y que se llevan utilizando muchos años. 

A pesar de que es algo que está muy presente en nuestra forma de comunicarnos, con un pequeño esfuerzo podemos evitar esta discriminación. 
   Intermon Oxfam ha publicado una guía con tips para evitar el uso sexista del lenguaje, que será muy útil a estudiantes y profesionales que siguen nuestra página y deben realizar sus trabajos fin de máster o redactar artículos, tesis doctorales, etc. En esta guía dan algunos consejos sobre cómo cambiar los hábitos lingüísticos sexistas que tenemos arraigados y usamos sin darnos cuenta


En esta guía podrá:
   - Analizar el sexismo en el lenguaje.
   - Conocer casos concretos que se utilizan muy a menudo.
   - Identificar nuevas formas de comunicarse renunciando al sexismo.
   - Reflexionar sobre el cambio en el paradigma comunicativo.
De esta forma podrá añadir poco a poco pequeños cambios en su lenguaje que pueden
  eliminar el sexismo y, de forma progresiva, se acostumbrará a expresarse de manera más equitativa y descubrirá expresiones que enriquecerán su vocabulario.  Además, según reza la propia guía: "Por herencia lingüística y costumbre a veces no utilizamos el lenguaje

de forma correcta para dirigirnos por igual a hombres y mujeres. Se denomina lenguaje sexista a aquel que contiene algún tipo de discriminación a un colectivo, que no se ve reflejado de forma gramatical en la forma de hablar o de escribir. En el caso del castellano es frecuente ver cómo determinadas expresiones o frases se construyen usando únicamente el masculino o cuyo sentido tiene tintes de misoginia.
   Una de las características principales de las lenguas en la actualidad es que se modifican en función de los cambios en el lenguaje de la sociedad, por eso desde hace años en Oxfam Intermón intentamos utilizar en todas nuestras comunicaciones un lenguaje no sexista.Tú también puedes aportar tu granito de arena teniendo en cuenta algunas consideraciones y sobre todo concienciando a tu entorno de la importancia de emplear un lenguaje no sexista en el que la discriminación por motivos de género no forme parte de su uso.
   Seguro que te suena: uno de los ejemplos más característicos de discriminación de género de nuestro lenguaje es el plural masculino, que se utiliza para agrupar a varios miembros, sin importar si son hombres o mujeres. Cuando se utiliza el plural femenino, sin embargo, se considera que solo se refiere a un grupo compuesto por mujeres. Por desgracia, la mayoría de las personas hispanohablantes usamos esta forma de comunicación, aunque se puede evitar con algunos trucos de expresión.
   Este y otros usos del lenguaje pueden ser superados desde un ámbito personal si todos y todas ponemos de nuestra parte, por eso desde Oxfam Intermón hemos creado una guía de lenguaje no sexista, que puedes poner en marcha desde hoy mismo para contribuir a la eliminación de la discriminación a los colectivos más vulnerables."

La guía de Intermón tiene el siguiente índice.
   1. El lenguaje… ¿un reflejo de la sociedad?
   2. Algunos ejemplos de sexismo en el lenguaje
      Ejemplo 1: Uso del masculino como genérico
      Ejemplo 2: Mujeres como “apéndices” de los hombres
      Ejemplo 3: Tratamientos
      Ejemplo 4: Profesiones y cargos
      Ejemplo 5: Uso de profesiones de forma despectiva
3. Tips para evitar el uso sexista del lenguaje cotidiano
     Uso del masculino como genérico
     Mujeres como “apéndices” de los hombres
     Tratamientos.
     Profesiones y cargos.
     Uso de profesiones de forma despectiva

Para descargar la guía (es gratuita) PINCHE AQUÍ.

Uso del masculino como genérico.
En lengua castellana es muy habitual que se utilice el plural masculino para referirse a un colectivo o grupo de personas. De esta forma, es muy frecuente escuchar expresiones como “los niños” para referirse a un grupo de niños y niñas o incluso como adjetivo genérico para hablar de una franja de edad concreta. Otros ejemplos del uso de la forma


masculina como genérico pueden ser “los profesores”, “los alumnos”, “los ciudadanos”, los “electores” o “los vecinos”. Esta es una de las formas de lenguaje sexista más comunes y utilizadas. En este blog, precisamente por este fenómeno, tenemos anclado un aviso a principio de página en el que advertimos que se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en las ocasiones en las que no disponemos de un término neutro (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)


Esta guía propone diferentes alternativas para que pueda evitar la discriminación en el lenguaje y para que pueda también trasladarlo a su entorno cercano, enseñando a sus hijas e hijos, familiares, amigas, amigos o personas conocidas que hay otras formas de expresarse que no pasan por la discriminación sexista.
   "Antes de empezar a recomendar usos menos discriminatorios dela lengua hay que tener en cuenta que la lengua es un reflejo de cómo actúa una sociedad concreta. De hecho, muchas personas expertas en lingüística consideran que hay que hacer importantes avances en la sociedad para poder ver un reflejo de elloen la forma que tenemos de comunicarnos."
   Alberto Gómez Font, coordinador de la Fundación del Español Urgente, opina que “algunos usos discriminan a la mujer, incluso inconscientemente, porque en la realidad la mujer está discriminada”. Soledad Puértolas, novelista y miembro de la RAE, considera que "el lenguaje refleja el sexismo de la sociedad en la forma de hablar del conjunto de la ciudadanía".

Aprovechamos, además, para recordar que cuando se han analizado los trastornos del lenguaje en menores con TEA se ha evidenciado que, en general, no difieren de los que pueden presentar las personas neurotípicas, por lo menos en sus aspectos formales, ya que interactúan y se comunican aunque puede que lo hagan de diferentes maneras. Fomentar en ellos y ellas, desde el inicio, un lenguaje no sexista, sea cual sea su método de comunicación (lenguaje oral, lenguaje de signos, pictogramas, alguna aplicación en nuevas tecnologías...) fomentará los cimientos de una comunicación sin rastro sexista que, sin duda, ayudará a erradicar e lenguaje discriminatorio también. 

   El perfil lingüístico y las anomalías del lenguaje de menores con TEA es muy heterogéneo y variado, pero el colectivo presenta serias dificultades de comunicación que van más allá del lenguaje hablado y que afecta básicamente al uso de las funciones comunicativas, a las habilidades básicas de relación intencionada, a la atención conjunta y a las habilidades conversacionales. A la vez que trabajamos e intervenimos sobre todas estas áreas podemos fomentar un uso del lenguaje correcto e integrador a todos los niveles.




La lengua es un elemento cambiante que se adapta a las tendencias de la sociedad. Todas las personas expertas rechazan su estatismo, ya que fluye con los cambios de las tendencias comunicativas. Precisamente por esto, el lenguaje suele reflejar la forma de actuar de su sociedad, y la nuestra, por desgracia, es una sociedad sexista. Aún así, no todo está perdido. Cada uno de nosotros y nosotras, como hablantes, podemos hacer un esfuerzo para cambiar estas tendencias y adaptarlas a un entorno menos discriminatorio.

En esta guía han tratado de entender cuáles son los principales ejemplos de lenguaje sexista que se usan en el ámbito cotidiano y han propuesto algunas soluciones que puede poner en práctica de forma sencilla y que puede transmitir a su círculo. Entre todos y todas podemos conseguir eliminar estas prácticas para conseguir una plena equiparación entre hombres y mujeres.







5 de febrero de 2019

Carta de una madre cansada, por Begoña Llamas Gómez.




Mi intención con este escrito es hacer sentir a muchas madres/padres luchadores que no están solos, que no se sientan frustrados y desesperados y también espero que otras personas en contacto con muchos niños y niñas sean consecuentes con sus actos y palabras ya que el mundo es para los valientes y yo lo soy... 

Como otros muchos padres y madres de personas con Asperger u otros trastornos del espectro autista, aunque tenga algunos días malos, como todos. Aún así soy fuerte y vuelvo a la lucha.
   La lucha por sacar adelante a un hijo es una gran batalla y en pocas ocasiones he tenido ayuda. Estoy harta de escuchar en las revisiones, desde que mi hijo era un bebé, que todos los bebes lloran y que si no le gusta el contacto es porque no todos los niños son iguales. Ya desde entonces empecé a pensar que me había tocado un niño difícil en comparación con su hermana.
   Nada cambió con el tiempo. Cuando mi hijo empezó a hablar y solo decía "no me toques" e incluso evitaba que le miraran, montaba berrinches que podían durar horas, etc. le echábamos la culpa a la salida de los dientes, a que se encontraría mal... y así pasaba el tiempo, sin respuestas ni soluciones aunque íbamos a peor. Mi hijo no permitía las cucharas recubiertas de plástico, ni cualquier vaso, ni que le juntaran la carne con el ketchup, ni mil cosas más. Lo que nos encontrábamos eran dos horas de berrinche por cada cosa que no estuviera como él quería y yo estaba desesperada, y sola, porque era la única que le veía diferente, la que más tiempo pasaba con él y notaba que algo era distinto. Todo un problema ya que ni si quiera la familia le veía como yo. Ni siquiera en papá porque apenas estaba en casa. Era mi lucha.




Cada día el descontrol era mayor, yo pensaba que mi propio hijo me vacilaba y no se lo permitía, con lo que se ponía peor. Cuando entró en el colegio me sentí totalmente libre para decirle a la profesora que no sabía qué hacer con él, que yo ya no podía más. Si, me sentí libre y, a la vez, me sentí mala madre porque era como si le llevara al colegio para quitármelo de encima.
   La pediatra un día que le visitó observó que no acababa de hablar del todo bien y entonces fue cuando le derivó a la psicóloga. Todo lo anterior no se había tenido en cuenta pero al fin estábamos allí, tras una lista de espera de casi un año. Pude, al fin, explicar a una especialista que las dificultades del habla no eran lo que realmente me preocupaba, que, sencillamente, no podía mas con él. La psicóloga me dijo que iba tarde, ¡tarde!, que no entendía cómo no le había llevado antes, como si hubiese sido cosa mía que no recibiera atención desde el principio. Era tarde y, por su edad, en ese centro solo podrían atenderle durante un año más desde ese momento.
Me pregunto cada día por qué no se me había escuchado, por qué desde que era bebé me harté de decir que algo no iba bien sin que nadie lo quisiera escuchar, por qué para los otros eran solo problemas emocionales y conductuales. Para ellos... ¿Y lo que me parecía a mí? ¿Y mi opinión? ¿Es que lo que yo, como madre, veía no tenía validez?
   Yo me hice psicóloga de mi hijo ya que no recibía pautas que aplicar, consejos para atenderle ni, desde luego, consuelo. A esas alturas a veces lograba anticiparme para que no llegara al berrinche, en ocasiones conseguía que se calmara, a veces me contenía y no entraba en su rol, evitando situaciones límite, y todo eso sin que nadie me enseñara.
 Leí y vi mil reportajes, libros, manuales, guías, etc. y sí, me hice su psicóloga, literalmente, ya que era la única forma de evitar todo eso. Para entonces el papá ya veía el problema, pero tal vez fuese porque mi hijo, que apenas tenia 5 años, nos pegaba y agredía, con lo que nos veíamos obligados a hacer contención. Nadie me enseñó que para calmarle no podía hacer lo mismo, que yo no debía alterarme ni ponerme a su nivel. Nadie me dijo que no estaba vacilándome, que su conducta no era intencionada y que él no podía evitar ponerse fuera de control..
   Mi hijo comía ocho yogures al día pero la psicóloga me dijo que no era obsesión sino que yo no le sabia entender. No me dieron un diagnostico, nada más allá de un informe que realmente no describía lo que yo veía. Yo era una madre exagerada y punto pero por suerte... (eso pensaba yo) le derivaron a otro centro. Bueno... Un cambio más, total a esas alturas yo ya era consciente que mi hijo tenia algún tipo de autismo pero para el colegio era solo un niño con "algunas cositas especiales" como que le costaba lo nuevo y poco mas. ¿Lo nuevo? ¡Pese que hablé con el colegio una y otra vez yo era una madre exagerada, aunque estos no me lo decían, simplemente me lo hacían sentir. Señores profesores... Ustedes no se estaban enterando de nada.

   Tan solo una profesora vio lo mismo que yo veía en él. La siguiente profesora me dijo que con ella no se saltaría los límites como hacía conmigo, que ella no se lo iba a permitir. ¿Imagina? ¡Como si yo se lo permitiera o me diera igual! Pues el resultado fue que durante tres meses mi hijo no quería ir al colegio, que se le oía en la calle, desde el quinto piso en el que estábamos nosotros, gritar y berrear. Por la calle, de camino a la escuela, iba agarrándose alas farolas, a las vallas y a donde fuera para evitar ir al colegio. Pero... todo era muy normal para ellos. ¿Cómo se puede explicar esto? ¿Cómo se puede ser tan ignorante dedicándose al mundo docente? Mi hijo no quiso ir a las colonias con los demás por sus miedos pero incluso eso lo encontraron normal también. La profesora me decía que en el colegio se controlaba pero cada vez que iba yo un montón de niños me rodeaban diciéndome que mi hijo pegaba, que se portaba mal. Se daban cuenta de que algo pasaba los demás alumnos pero no hacían ni caso las profesoras y, como a tantas nos ha pasado, yo ya estaba etiquetada como madre exagerada.
   En el colegio solo veían que le costaba lo nuevo y poco más así que la información que recibía la psicóloga era la de un problema de comportamiento que solo se producía en casa y, por tanto, se trataba de una madre exagerada que no sabía pararle los pies a su hijo... Poco más que eso. Sin embargo resulta que mi hijo tenia miedo a muchas cosas, entre ellas a moverse por la casa, tanto si era de noche como de día, detestaba el pollo por los huesos, simplemente por eso, pero había otro sinfín de cosas que no tenían ninguna explicación. Cada vez se alimentaba con menos variación y si embargo comía compulsivamente aquello que le gustaba. No tenía freno y nunca parecía saciarse. Mi hijo necesitaba ir siempre por un mismo camino desde el punto A al punto B, sin ninguna variación; no aceptaba cambios en general de nada; tenía problemas incluso con la ropa. Y todo eso ocurría mientras no respondía a limites y le costaba horrores realizar cualquier tarea ya que se distraía con facilidad.
   



Yo aprendí a pautarlo todo, a calmarle, a prever sus dificultades y a prevenirlas. Como dije antes me volví su psicóloga pero... no era suficiente. Mi hijo necesitaba terapias y en la seguridad social solo le visitaban de tanto en tanto. Tampoco es que en esas visitas resolvieran nada ni aportaran información que pudiésemos usar para ayudar al pequeño así que, como otros muchos padres y madres han hecho antes, y seguirán haciendo después de mí, busqué ayuda privada, pagando, con dinero por delante para poder averiguar qué le ocurría a mi hijo y cómo le podía ayudar. Mientras le hacían las pruebas pertinentes pagando por ellas la psicóloga de la seguridad social me dijo que ella descartaba un trastorno del espectro autista y que apostaba por seguir observándole, porque había rasgos en él que no concordaban con las características de los pequeños con TEA. ¿Saben qué rasgos? Pues cosas tan absurdas como que sabía jugar a las cartas, era sociable y desde el colegio no se aportaba información que hiciera sospechar de un trastorno del neurodesarrollo. Tal vez hiperactividad... Tal vez un trastorno negativista desafiante... Tal vez, tal vez, tal vez.
   Mi cara un poema. ¿En serio me estaba diciendo aquello?
Autora de la carta, Begoña Llamas Gomez.
Pues imaginen la sorpresa cuando dos días después a través de una asociación de familias con personas en el espectro autista, a través de personas especializadas que sí habían hecho a mi hijo las pruebas necesarias y pertinentes y que eran verdaderos profesionales, recibí al fin su diagnóstico. Y resulta que yo no estaba loca, resulta que mi hijo tenía un trastorno del espectro autista aunque su capacidad intelectual no estaba afectada y los problemas iniciales con el habla ya se habían resuelto. 
   No entendía nada. ¿Cómo entenderlo?
   Mi hijo es Asperger, tiene hiperactividad y presenta otras dificultades que según la psicóloga de la seguridad social se valorarán la próxima vez que le vea, dentro de 7 meses. ¿7 meses sin un seguimiento? ¿Y qué vas a valorar después de siete meses? ¿Cómo es posible que estos niños y niñas se encuentren en tal situación de desamparo? Mi hijo va a terapias porque jamás me canse de luchar y de decir que algo no iba bien. recibe atención pagando pero no puedo dejar de preguntarme qué sucede con las familias que no puedan pagar servicios privados. Por eso, por ellos, por nosotros, por todos, este escrito lo hago después de mucho pensar y de recomponerme después de haberme desmoronado. He llorado tanto, sin que nadie se enterara, me he sentido tan frustrada y tan incomprendida que sentía que estaba en un sitio vacío del que no podría salir jamás y en el que nadie me escuchaba. Sentía que no podía ayudar a mi hijo porque no sabia como parar todo aquello pero he vuelto al ring porque es ahí donde mi hijo me necesita. Y como yo pueden hacerlo otras madres y padres a quienes quiero dar un toque de atención. Ignoren a todas esas personas que se creen que lo saben todo y no escuchan ni quieren ver lo que ocurre; no crean las opiniones de quienes no han estado dos horas en un arcén porque su hijo se ha dejado las cartas de Pokémon y tiene un ataque de ansiedad porque las necesita. No hagan ningún caso a quienes les traten como si fuesen tan solo unos padres exagerados o desbordados por nada. Esa gente no ha sentido su agonía y su malestar al sentirse rodeado por un tumulto, ni han vivido de cerca un ataque de pánico o un berrinche porque quiere ese jersey, justo ese y ningún otro, ese que está lleno de barro.


Queridos profesores, ser social no es jugar con otros niños, no es que sepa cómo hacerlo. Es mucho más que eso. Ustedes solo ven que un menor se pelea (como otros niños, nos suelen decir) sin saber el por qué, cuando en realidad se está produciendo una situación social que el niño no comprende y, por tanto, rechaza con un mecanismo de defensa que no es el adecuado, pero es el único que tiene. Ustedes no ven que no juega, que solo va detrás de una pelota porque es lo que le gusta. Ustedes no ven tantas cosas... y es que para ser profesor hay que tener devoción por su trabajo y no todos la tienen.
   Queridos psicólogos escuchen más a los padres y a las madres, porque nosotros no queremos que nuestros hijos tengan ningún tipo de problema, así que evalué hasta saber qué le sucede al menor y mientras tanto cállese a menos que sea para darme consejos, pautas o calmarme. No me diga que eso no lo puede hacer cuando otros profesionales, pagando, sí que lo hacen.
   Queridas personas, no juzguen sin saber. Si veis a un niño montando un berrinche en un centro comercial igual no es un niños mimado, consentido o maleducado. Tal vez tiene dificultades que van mucho más allá. Así que, querida sociedad en general he de preguntar ¿Creéis que un niño con autismo es un niño que no mira, qué no habla, que no oye, que no siente?Pues están errados. !Bienvenidos a la realidad! las cosas no son como muchos se creen. Hoy es mi hijo pero mañana puede ser el tuyo. Yo solo pedí ayuda y me costó años conseguirla. Hacen falta profesionales, atención temprana y más seguimiento, terapias y dedicación.
   En mi caso particular he de agradecer su dedicación a una de las neurólogas de la mutua de Terrassa, por su perseverancia en el caso de mi hijo, por haberse involucrado sin tener que hacerlo. Mil gracias también para su primera profesora, por la seriedad que demostró calmándome cada vez que hablé con ella, aún cuando no sabíamos qué le sucedía a mi hijo. También lanzo mi agradecimiento a la Asociación TEA Valles, a Nuria y Mireia, por su profesionalidad, interés y la honestidad que me han trasmitido. He dar también las gracias a mi empresa, que ha sido solidaria sin ponerme problemas cuando he necesitado estar con mi hijo llegando tarde o no llegando. Muchos padres y madres en mi misma situación han de dejar sus puestos de trabajo o simplemente no empezar a trabajar nunca. Por suerte pertenezco a una gran empresa que se han preocupado e interesado tras mis ausencias (Inology). Finalmente he de dar las gracias a mi familia y amigos, porque es norma l que muchos no vieran la gravedad de lo que sucedía, pero nunca han dejado de estar ahí para nosotros, en especial a mis súper niñas y a mi sister, a J que a veces no importa lo lejos que esté, hay personas que te hacen sentir muy cerca, a papá, sin duda, por estar en esta lucha sin vacilar y a la que más a mi hija, porque desde bien pequeñita ha tenido que madurar mucho y ha comprendido la situación, Con solo 10 años es la persona más especial que conozco, porque se puede ser especial de muchas maneras.



Seamos conscientes de todo y muchos ánimos a todos esos padres y madres en situaciones similares a la mía, porque un hijo o hija merece que siempre estés en el ring.
Mucha fuerza.

   Begoña Llamas Gómez.
   Octubre 2018.
   Carta de una madre cansada.

(*) Texto revisado, corregido y adaptado para MuNDo asPeRGeR con la autorización de la autora.